Érase una vez, hace millones de años, allá en el 2003, existía un pueblo llamado Ibi.
La parte alta del poblado era conocida como “la Dulzu”, y era famosa porque en ella se encontraba el castillo del príncipe Alejandro.
Carismático y siempre sonriente, el príncipe deleitaba a sus ciudadanos con sus coplas y se encargaba de alegrar los actos a los que acudía.

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Ibi era un pueblo pequeñito, y cada 13 de diciembre celebraba sus famosas carreras de caballos.
La cita más esperada por los ibenses, donde se reunían las grandes figuras de la realeza.
Ellos con chaqué y chistera hacían sus apuestas, presumían de coches y bebían whisky del caro, mientras las bellas damas lucían bonitos vestidos y  sacaban de sus roperos sus mejores tocados.

Aquel año habían hablado muy bien de un nuevo caballo, galopado por una princesa amazona que batía récords y ganaba todas las competiciones a las que acudía, así que antes de dar el pistoletazo de salida, Alejandro quiso conocerla y desearle suerte en persona.
Luchadora y decidida, Zaira llevaba saltando a lomos de su corcel desde que tenía 14 añitos, y aquella era su gran pasión.

Bastó una sola mirada entre ellos, para que se parase el mundo, saltaran chispas y diera comienzo la que sería una larga y bonita historia de amor…

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Y fue un 22 de junio de 2013, cuando Zaira, cual princesa de cuento, llegaba en un carro de caballos acompañada por su padre, vestida de blanco con un vestido precioso, y un tocado de tiras de cristales y perlas, que coronaban una larga trenza.

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Además de una novia radiante, tampoco pasaron desapercibidas algunas de sus invitadas:

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Maricarmen la hermana del novio, con un vestidazo llenito de lentejuelas y plumas, y un tocado  que hicimos para el gran día.

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Y Rocío, recién sacada de una peli de los años 50, luciendo su pulsera de pasamanería bordada:

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Y colorín colorado, éste cuente no se ha acabado! Ha sido sólo el inicio de una nueva etapa, y desde aquí os deseo “ Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel“.

 

::: Ester Ibáñez :::