Por todas es sabido el ritual de la novia el día de su boda: debe llevar algo nuevo, algo azul, algo prestado y algo usado.

Pero hay una tradición que yo desconocía: regalar un trocito de tela del vestido!! Cuando la novia se puso en contacto conmigo, me pareció una idea más que bonita; quería tener un detalle con sus amigas, hermanas, cuñadas… para agradecerles que estuvieran a su lado en un año de tanto preparativo y tan importante para ella.

Y que mejor para que a ellas no se les olvidara nunca, que un accesorio que llevase un retal de la tela con la que había estado cosido su propio vestido.

El resultado final fueron éstos broches…

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… hechos con mucho amor, por supuesto!🙂